Después de más de una semana de aparente normalidad, la nube de cenizas emanada por el volcán islandés Eyjafjalla vuelve a amenazar el tráfico aéreo de los cielos de Europa.
Durante la tarde de ayer y hasta pasado el mediodía de hoy, el espacio aéreo de Irlanda estuvo cerrado totalmente, mientras que en el Reino Unido se suspendieron vuelos entre Escocia e Irlanda del Norte y el resto del continente, lo que ha provocado la suspensión de numerosos vuelos programados, entre ellos aproximadamente 24 que tenían como punto de partida o destino el territorio español
Esta situación ha sido provocada nuevamente por una densa nube de cenizas emanada por el volcán Eyjafjalla y que ha sido arrastrada hacia el sur de Islandia debido a cambios en la dirección del viento y que ha hecho levantar esta alerta temprana ante la posibilidad de accidentes aéreos, debido a que está comprobado que las cenizas de origen volcánico en muy alta concentración pueden provocar la detención de los motores de los aviones en vuelo.
El volcán Eyjafjalla comenzó a hacer erupción el pasado 14 de abril y lanzó a los cielos de Europa una descomunal nube de cenizas que mantuvo practicante cerrado todo el espacio aéreo de Europa, con serias consecuencias económicas para las líneas aéreas y millones de pasajeros varados en aeropuertos de todo el continente.
El problema, tal y como lo habían anticipado los expertos en vulcanología de la Universidad de Islandia es que el volcán no ha cesado en su erupción; de hecho la actual nube que cubre parte de los cielos del Atlántico Norte se ha debido a un nuevo aumento de su actividad.
Además los pronósticos indican que estas situaciones tienen altas posibilidades de ocurrir nuevamente por un periodo mínimo de seis meses, sin poder precisarse con exactitud las magnitudes de las futuras crisis que pueda sufrir el tráfico aéreo en Europa.
Foto: Adriano Agulló



