En Aeroparque, Cristina Kirchner señaló que al momento de la estatización “el Estado ya estaba pagando salarios e insumos”; la pérdida de enero a junio asciende a $ 6,7 millones diarios. La presidenta Cristina Kirchner presentó hoy dos aviones de Aerolíneas Argentinas que forman parte de la nueva flota de 12 boeings 737-700 que el Gobierno incorporará a la empresa.
En el aeropuerto metropolitano, la mandataria volvió a defender la estatización de la empresa: “Al momento de estatización de la empresa, ya estábamos pagando los sueldos y el combustible desde hacía mucho tiempo”. Y agregó: “El Estado no tuvo más remedio que hacerse cargo de la empresa, dado que ya estábamos pagando salarios e insumo básicos”. En relación a la gestión del grupo empresario español Marsans señaló: “El proceso de privatización fue calamitoso.

La empresa es un proceso de transformación y un servicio turístico fundamental. Ha sido fundamental regularizar a Aerolíneas porque es el instrumento de conectividad por antonomasia”, dijo la presidenta. “Me hubiera gustado que fuera exitosa, porque eso lo sufre el país profundo”, completó.
En ese sentido, manifestó que “es fácil encontrar líneas de transporte para ir a lugares donde las tarifas son en dólares o muy rentable, pero no es lo mismo cuando se requiere el transporte para otros lugares del país donde no hay tanta rentabilidad”. La Nacion informó recientemente que la empresa recibió entre enero y junio $ 1205,2 millones del Tesoro, una suma equivalente a $ 6,7 millones por día.
Esos giros destinados a Aerolíneas Argentinas durante el mismo período prácticamente insumieron todo lo que se ahorró en los subsidios a la energía . Sólo de Aerolíneas Al ser consultada sobre los anuncios realizados hoy para el sector agropecuario Cristina Kirchner evitó hablar del tema. “Acá vengo a hablar de Aerolíneas nada más. Gracias”, se alejó, rodeada por el ministro de Planificación, Julio De Vido, el presidente de Aerolíneas, Mariano Recalde, y Juan Pablo Schiavi, secretario de Transporte.
También Héctor Pérez Tamayo, en representación de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), el gremio de pilotos, participó del acto de inauguración en el que la presidenta abordó uno de los aviones. Según se informó oficialmente, los dos nuevos aviones, que se utilizarán para vuelos de cabotaje, consumen un 30% menos de combustible y poseen ventajas relacionadas con el cuidado del medio ambiente.
Según informó la agencia oficial Télam, los aviones B-737/700 reemplazarán a otras aeronaves de la compañía, tales como los B-737/200, lo cual permitiría a la compañía ahorrar en las operaciones, con menores costos de mantenimiento.


