Un Saab 2000 de la compañía Carpatair, tuvo que realizar el pasado sábado un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Timisoara, al no salir la pata delantera del tren de aterrizaje. No hubo que lamentar ningún herido y por lo que se puede apreciar en las fotos, el avión sufrió pocos daños estructurales.
Durante la aproximación, la tripulación del avión se percato de que una de las patas del tren de aterrizaje no se había extendido, lo que les obligó a realizar una maniobra de frustrada para realizar los procedimientos de emergencia que requiere este tipo de situaciones.
Con objeto de consumir el mayor combustible posible, la tripulación estuvo realizando durante cierto tiempo esperas y algunas pasadas a baja cota, para poder realizar una comprobación visual de la posición del tren de aterrizaje por parte del personal de tierra del aeropuerto.
Finalmente, el avión tomó en el eje de la pista sobre una cama de espuma que los bomberos del aeropuerto habían preparado para minimizar cualquier riesgo de incendio posterior al aterrizaje. Los 48 pasajeros salieron del avión por su propio pie sin que haya que lamentar ningún herido.



