Una nueva aerolínea de bajo costo ve la luz, pero resulta raro el momento y el lugar donde va a empezar Azul Linhas Aereas S.A.
En plena crisis internacional, la escasez de crédito y los problemas de los altos precios de los combustibles hacen que armar una aerolínea sea una tarea muy difícil. Si a esto le sumamos que es una aerolínea de bajo costo y se va a ubicar en un país sudamericano es un cóctel quizás demasiado fuerte para afrontar.
Últimamente se ha hablado mucho de este momento para la aviación como un período donde grandes empresas van a tener que fusionarse para poder sobrevivir, ni hablemos de las aerolíneas que sus ganancias son muy pequeñas para poder ofrecer bajos precios.
La competencia de aviación en Sudamérica fue por muchos años casi nula. Cada país con sus aerolíneas de bandera tenían un cuasi monopolio sobre los viajes de sus habitantes.
Fue y es bastante difícil para otras compañías que con efectivo llegaban y querían empezar algo aquí, desde complicaciones económicas, burocracia y retardos en permisos amparados por gobiernos nacionales.
Volviendo al tema de Azul, el empresario brasileño-estadounidense David Neeleman , confía que su propuesta va a tener éxito porque plantea algo muy simple. “Pague lo mismo que un micro, tenga un viaje más corto y placentero.”
Según Neeleman los costos en Brasil son por lejos inferiores a los de Estados Unidos, eso le permite tener buenos márgenes de ganancias y ofrecer precios realmente baratos.
Su aerolínea se establecerá rutas de menor explotación que estén relativamente cerca a grandes centros urbanos (Campinas - Salvador de Bahía).

David Neeleman CEO Azul
Neeleman admite que es un momento difícil, pero al tener accionistas que están aportando dinero y la confianza que genera él al frente de la empresa (con su experiencia en este campo a cuestas) hicieron que consiguiera, de entrada, 150 millones de dólares para comprar los primeros 5 Embraer 190 y que el Banco de Desarrollo (BNDES) de Brasil le otorgara un crédito por 1.400 millones de dólares.
David Neeleman tiene muchas cosas para perder, pero su experiencia indica que seguramente encontró un buen negocio y quizás este tipo de líneas aéreas se expandan a toda sudamérica, permitiendo que no sólo gigantes (TAM, Gol) manejen el mercado imponiendo precios.
Queda sólo esperar y ver que sale de este “experimento” del “zar” de las Low-Fare Airlines.
Como nota de color, podría haber sido un poco más creativo y ponerle un nombre un poco diferente a su anterior empresa JetBlue.
Azul en números:
- 36 aviones fueron pedidos a Embraer, del modelo E-195 de 118 plazas.
- U$S 150 millones aportados por accionistas.
- U$S 90 el pasaje para su primer ruta, Campinas – Salvador de Bahía.
- 2 frecuencias diarias y 4 a partir del primer trimestre de 2009.
- 25 rutas inexplotadas por aerolíneas grandes.
Fuente: La Nación, WSJ.com, FlightGlobal
Foto: Airliners.net
Diego Cerviño



